Los medios de comunicación son
una fuente inagotable de ejemplos para los cruzados de la lengua, como yo.
Precisamente inauguré este blog con unas cuantas muestras de cómo no se debe
escribir (puedes leerlo aquí). Hablamos en aquel artículo de errores ortográficos,
y de puntuación pero, en realidad, los fallos más habituales no son culpa de
las tildes o de las comas. El motivo es el más básico: no releer lo que se
escribe. Dedicar apenas unos minutos a repasar el texto que acabamos de
escribir evitaría la gran mayoría de meteduras de pata. Eso, o la presencia de
un corrector (me refiero a un ser humano, no al corrector de Word).
Errores de elección de palabras
Y es que, como ya he dicho en
alguna otra ocasión, hay veces en que lo que suena tan bien en nuestra cabeza
no tiene ningún sentido en el papel (¿recordáis a la señora de 103 años que
murió dos días consecutivos?). Mirad, por ejemplo, lo que hizo esta ambulancia.
